Testimonios

Estos son algunos de los efectos colaterales que han experimentado las personas que han pasado por mis talleres.

Después de hacer este taller lo ‘imperfecto’ me empezó a parecer más lindo.

Ignacio Elffman

Ayer fue un dia que no paré de dibujar, tenía como una adicción, terminé un block de 40 hojas en el día, ¡no sabes las cosas que salieron! El taller me abrió la cabeza, ¡y tengo ganas de seguir y seguir dibujando!

María José de Tellería

Celebro un estado de certeza profunda al que accedí cuando dejé de pensar el dibujo.

Griselda Dominelli

Este taller me ha llegado en un momento de mi vida en que necesitaba una catarsis en forma de mancha. ¡Gracias por todo, estoy muy feliz de haberlo hecho!

Jorge Peña

Mira que sólo vine a dos clases pero qué trance, ¡oye! A veces miro los dibujos que hice en tu taller y no acabo de creer que los hiciera yo 🙂

Mar Medina

 Me lo he pasado muy bien en el 33 maneras de dibujar, he descubierto el placer de improvisar y loquear 😛

Amparo Carnero

Después de este taller mi ilusión por dibujar no deja de crecer. Has despertado algo muy lindo en mí. ¡Gracias, Sonia!

Maribel Marqués

Desde el primer día de taller tuve la sensación de formar parte de un grupo en el que podía compartir todo lo que una hace, piensa o siente de manera libre y sin juicios. Siento que el dibujo, tal y como lo propone Sonia, me permite llegar a lugares escondidos dentro mío que de otra manera no saldrían a la luz.

Rosmarí Torrens

Asistir a tu taller significó y seguirá significando la adquisición de una libertad que no tenía. Tu estilo rupturista del academicismo era lo que necesitaba para empezar a tirarme al agua. Y esto que parece una metáfora es una realidad. El uso del agua en la línea y el color me abrió una puerta a un espacio que aunque sigue siendo desconocido en cuanto a su utilización, me lleva a un lugar en el que quiero estar. Me siento tan agradecida que desearía haberte conocido unos cuantos años antes.

Ana Mattioli